9 de octubre de 2010

Extraño


Anoche…

No hubiera dormido anoche…

Me encontré con los que ya no están,
con quienes
algún día
me estrecharon en un abrazo
y prometieron estar a mi lado
en las malas y en las buenas:

“Somos amigos, somos hermanos.
Nunca, nunca te dejaré”.

Seguí sus huellas,
busqué sus miradas,
olí sus perfumes…

Pero yo no existía.

Y, al despertar,
miré mi vida
y cuánta falta hoy me hacen.

Y no estaban.
Era cierto.
Ni uno de los que vi en mi sueño
hoy siquiera piensa en mí.

Y maldije a mi desvelo
por haberse permitido
ser domado por Morfeo
(ese traidor).

Paz sentiría
si supiera
siquiera
en qué les he fallado.

Y no sé si los extraño…
hoy que sé
que sus abrazos fueron farsas…
que sus sonrisas fueron grietas…
que sus te quiero fueron efímeras brisas…
y que el mañana prometido
hoy es solo ayer pisoteado.

Anoche…
No hubiera dormido anoche…
No era esta la manera
en que quería volver a verlos.



4 comments:

  1. Definitivamente a veces lo que queremos no es lo que pasa ni en los suenos, sera morfeo o la incapacidad de manejar nuestra creacion....no lo se, pensare.....
    monica vl

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  2. Las personas que no han perdurado en tu vida, más solo en tus recuerdos serán de alguna manera en su momento importantes para tí. El que ya no los tengas cerca, no depende de ti. Los sueños son a veces la interpretación de lo que sentimos por dentro, no necesariamente deba ser algo real. Quiza puedas compensar otro sueño en el que pienses que lo que deseas y extrañas tenga otra realidad.

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  3. Wow! Me encantó.
    Comparto sentimientos con este poema.
    Felicidades!

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El autor

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No me gusta mi nombre. Quienes me conocen me dicen JEES, pero Google no me deja ponerlo arriba.

Fui director de la revista de primaria de mi colegio, entrevisté a un futuro dos veces expresidente del Perú a los doce años y me metí en mi primer lío (serio) por escribir lo que pensaba en cuarto de secundaria.

Saliendo del colegio ingresé a la Facultad de Teología porque quería ser sacerdote, pero me curé a tiempo. Luego estudié filosofías orientales y terminé recibiendo iniciación brahmínica en la India en 1994.

Fue ahí donde un sadhu leyó mi carta astral y me dijo: "veo comunicación, comunicación, comunicación". No fue una sorpresa.

Me gradué de publicista, me dediqué principalmente al Periodismo, soy todo lo contrario a un relacionista público y tomo muy malas fotos pero mi sueño es ser fotógrafo. Por eso prefiero decir que soy comunicador.

Entender el internet, las herramientas digitales y las redes sociales se me hace misteriosamente sencillo, así que decidí dedicarme a solucionarle la vida a quienes se les complica con la modernidad.

Enseño hace casi veinticinco años. Hace cuatro en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y hace uno en el Instituto San Ignacio (ISIL).

El número 3 y sus múltiplos me persiguen. Por eso blogueo de tres maneras: 
  • Opino aquí.
  • Cuando me inspiro, publico aquí.
  • Si sobra algo, está aquí
Aunque Facebook no me quiere, algunos de sus usuarios sí.