9 de octubre de 2010
Extraño
11 de setiembre de 2010
Tu noche fue mi luz
20 de agosto de 2010
Golpe de muerte
19 de mayo de 2010
El esqueleto que me queda. ¿Qué me queda?
1 de febrero de 2010
Al final
13 de noviembre de 2009
Abiectus
6 de octubre de 2009
Se fue
28 de setiembre de 2009
[C]alma en porciones
25 de agosto de 2009
Quiero
23 de agosto de 2009
Te ganaste mi cielo porque me diste el tuyo.
En cada recuerdo de mi niñez, siempre estás tú, con tus sonrisas celestes, tus barbas que crecían y cortabas, tus esfuerzos porque cada día fuera mejor que el anterior, tu amor inquebrantable y desinteresado.
Aún cuando te pagaba mal, estabas a mi lado para recogerme si me caía. Y me enseñaste a dar más de lo que creía tener y a recibir lo que me merecía.
Largas horas de sobremesa hablando de tanto. Siempre decías que una de las cosas que más disfrutabas en la vida eran esas conversaciones conmigo al final de las comidas. Hablábamos y aprendía tanto de tu inteligencia y sabiduría y tú tenías la humildad de decir que aprendías de la mía.
Cuando yo decía, de niño, que algo no podía, me demostrabas que sí lo lograría. Nunca dejabas que dijera que no conseguiría terminar algo que empecé. Despejabas la mesa del comedor para los rompecabezas de miles de piezas, que no dejabas que sacaran hasta que pusiera la última pieza, y luego los enmarcabas y colgabas en la pared como un trofeo más valioso que tus logros militares.
Cuando nadie quería ni verme, cuando todos perdieron la fe en mí, ahí estuviste. No tenías dinero ni para comer y partiste tu alimento conmigo. Me diste un hogar cuando nadie quería recibirme y tus consejos cuando nadie creía que yo era rescatable.
Cuando me equivocaba eras estricto y duro, pero eso me hizo fuerte y seguro de mí mismo. Siempre querías desayunos, almuerzos y cenas con todos presentes, sentados a la mesa y compartiendo en familia. Si no los conseguías, tu frustración hacía temblar los mares y la casa se llenaba de huracanes.
Me enseñaste lo que sé. Me diste lo que tengo. Me hiciste lo que soy. ¿Qué más puedo decir del hombre que me cuidó más que nadie? Solo que hoy descanse en paz como se lo merece. Hoy su cariño proverbial, sus lágrimas de felicidad por cada pequeño logro mío, sus oídos que nunca prefirieron escuchar sus placeres antes que mis dolores y su voz que era el sándalo de mis infiernos, descansan en paz en los corazones de quienes lo amamos.
Me sentiría el mejor padre de la historia si algún día mi hija pudiera decir de mí la mitad de lo que yo puedo decir de ti. Y, como te lo puse en una torta que te regalé en uno de tus últimos cumpleaños, siempre lo diré, cada 16 de octubre de ahora en adelante: “Feliz cumpleaños, PAPÁ”.
Descansa en paz tío Oscar. Perdóname por no haber estado a tu lado al final, pero tú sabes que moría algo en mí cada vez que te veía así y sé que tú no querías verme llorar por ti.
16 de agosto de 2009
Venaeterna
Me la han donado los fantasmas
de a quienes la vida arranqué.
Mis suspiros no calientan
en mis entrañas de éter
de fragmentos
de súplicas
de llantos
de muerte
de inmortalidad.
Me impulso por la penumbra
olfateando las intenciones
de quienes viven de la apariencia
clavando en caída libre
mi esperanza en sus cuellos desconsolados.
Mi lóbrega presencia destruye
lo que da convicción a tus pasos.
Un éxtasis tras otro
orgasmos de pupilas
y de huellas dactilares.
Mis oídos yacen en el mantra:
“Más allá de lo pálido
todo es negro
y no hay vuelta atrás”.
Me miras…
Me pides que no lo haga…
Me ruegas que siga…
Tú jadeas, yo gruño.
Y ya eres presa de mi cárcel:
domada presa de mi cárcel eres.
De tus mansos sueños te sacudirás
solo para volverme el protagonista de tus pesadillas.
Después de mí no hay después.
Después de mí solo hay ausencia.
Después del terror de tenerme
solo existe el terror de no recuperarme.
Tus madrugadas serán peligrosas.
Las deidades del lamento
volverán
cuando menos las invoques.
Y tu tacto se trastornará
sin poder volver a sentir
JAMÁS
aquel impetuoso sendero
en el que mi gélida piel te inició.
La vida es sueño
cuando no tienes un dueño.
Y los sueños sueños son
cuando no alcanzas mi perdón.
Tus lágrimas se despeñan en silencio
cuando tus sonrisas se coagulan entre las luces.
Las compañías no llenan vacíos
cuando los recuerdos entierran tus monólogos.
No es lo mismo nada
cuando el cielo atranca sus verjas
y yo me como la llave
y corto mis venas sin morir
NUNCA.
La sangre que corre
por –las que alguna vez fueron- tus venas
ya no es tuya.
Y te nutrirás de ella eternamente…
hasta que mi daga de plata
sepulte en mi corazón
con la fuerza
de quien no quiere más de nada.
Yo vivo en tus sentidos
y no sucumbo jamás
porque yo vivo porque quiero
y muero cuando decido.
12 de agosto de 2009
JEEStigmas
porque si me hieres mi sangre será lava perenne
que hundirá sus garras en tus más bellas claridades,
en el terror de recordarme.
Cada lágrima que engendren tus uñas en mi carne
tendrá como réplica años de puñales en tu alma.
Cada farsa que fabrique tu cínica mirada
tendrá como recompensa
una pesadilla por cada día de haberme conocido.
Mi tiniebla se posa en tu futuro,
mis arcángeles cercan tus universos
incubando inmortales pestes en tu esperanza,
implantando excremento en los ángulos
de tus mil y una forzadas sonrisas.
Apestas a mí por el resto de tus días
y por más que te laves
tu luz he desaparecido.
Cada sombra que veas tendrá mi perfil
y la pena que alguna vez me produjo tu pobreza
se torna carcajada en cada uno de tus derrumbes.
Cada promesa incumplida será una llaga en tu frente.
Cada falla apercibida será una piedra en tu zapato.
Cada talento enterrado será una grieta en tus fantasías.
Cada recuerdo taladrará estigmas en tus muñecas.
Tu dios será un títere muerto en mis manos.
Tus gritos serán la brea de tu hoguera.
Tus arrepentimientos girarán el potro de tu sacrificio.
Y mi risa
-santa y pecadora-
será el infecto escenario de tus llantos.
Me trago tu pena como si fuera un dulce infantil.
Me burlo de tus dolores como si fueran esqueletos de maniquíes.
Me ausento de tu presente con mi eterna omnipresencia.
Te demuelo cada vez que te miras
en el vasto vacío que de ti has hecho.
Y no me esfuerzo ni lo pienso.
Te sacude en automático
porque:
Soy tu Karma.
Soy la rueda que atoraste.
Soy el perfume de tu mierda.
Soy el aborto de tus utopías.
Mis ángeles son tus demonios
Ellos vuelan sobre tu
FÉTIDO
cadáver.
Por tocarme y haberme herido
hoy estallas
y es solo el inicio
de tu destrucción, de tus abismos.
30 de julio de 2009
La alegría de los demonios
dulce es su sueño desde hace ya algunas noches.
Las lágrimas de ayer hoy son solo agua
de una lluvia intrusa que por el desagüe se marchó.
El corazón late al ritmo de la certeza
de que quien pierde es quien quiere ganar.
El alma se eleva henchida de paz
cuando la esencia prima sobre la mezquindad.
Una feria se instala en mi éter,
una celebración de danzantes [ángeles con colmillos].
Se reconcilia el fresco pasto de mi esperanza
con el fétido estiércol de tu recuerdo.
Y brincan
de júbilo
de vuelta en mi luz
las sombras clonadas que te llevaste contigo.
Los llantos que secaron noches de pesadillas
hoy baldean un pasado que enseña con sabiduría.
Las tragedias hoy han cerrado sus negras fauces
y en comedia se han vuelto:
alba comedia sin personajes.
Me marcho al futuro lleno de hambre de vida
viajando por sendas de paz, sembrando semillas.
No rugen más los monstruos que obstruyeron mis caminos,
hoy trinan los canarios de aquella esperanza que creí perdida.
La diferencia
entre el yo de ayer
y el yo de hoy
es transparente como el agua:
Cuando es tormenta demuele murallas…
Cuando es rocío
y reposa en los pétalos
se vuelve sonrisas…
‘Quien pierde es quien cree ganar’, me repito en silencio.
La calma ha llegado,
se ha ido la espera,
han vuelto mis ángeles.
Mis ángeles [que son tus demonios].
Mis ángeles [que construyen tus infiernos].
Mis ángeles [que advierten con trompetas].
Mis ángeles [que asolan tus pórticos].
La tumba está servida…
El cementerio del amor abrió sus rejas.
Pasen y vean el mausoleo de nada que le he construido
a quien creyendo ganar todo lo ha perdido.
10 de julio de 2009
Entristece
ver las sonrisas con que encubren su dolor
las almas que buscan en la noche
lo que el día no les da.
Me entristece el alma
que las buenas fachas
oculten solo pesadillas
que le corren a la esencia.
Me entristece el alma
que la música tenga que estar tan alta
para no escuchar
los desgarros del propio corazón.
Me entristece el alma
que el alcohol tenga que llenar el vacío
que dejan tantas lágrimas ahogadas.
Me entristece el alma
que los niños deban dormir solos
mientras sus padres se mantienen verticales
gracias a “amigos” que solo quieren verlos horizontales.
Me entristece el alma
que la realidad sea tan dura
que uno crea que bailoteando se pasan los terrores
y que las cámaras lo hacen sentir a uno
mejor de lo que se atreve a creerse.
Me entristece el alma
ver los sentidos vacíos
llenarse con luces que no guían hacia ninguna paz
sino solo a la distracción de la propia oscuridad.
Me entristece el alma
ver que lo normal es creer en la temporalidad
de sonrisas fotográficas
que son solo llantos escondidos en realidad.
Me entristece el alma
sentir que mi soledad
es mejor que la compañía de las muchedumbres,
de gente que se nombra pero no se sabe.
Me entristece el alma
no ser como ellos,
porque no saben lo que se pierden
al perderse a sí mismos en su nocturno disfraz.
Me entristece el alma
verte perderte en ese mundo…
Me entristece el alma
no poder hacerte entender
que la felicidad está dentro…
Me entristece el alma
no tener dios
y ser más feliz que quien se dice creyente
y quiebra 10 mandamientos más que yo.
Me entristece el alma
ver vampiros que desperdician la noche
en falsedades
y destruyen el día, invisibles,
entre sábanas de resaca.
Me entristece el alma
ver locales llenos de gente triste
que tiene que pagar
para llenarse de químicos
y así creer que matan sus penas
noche tras noche
y que cuando paran a verse como realmente son
solo atinan a huir
y volver a su mundo de fantas(mas)ía.
Me entristece el alma.
Pero me hace feliz darme cuenta.
Y no ser así.
Y que ellos crean que soy menos feliz…
Y que ellos crean que son más felices…
Y que ellos solo crean…
Y que yo sepa…
Me entristece el alma
Sentir tanta paz interior
Y tanta calma…
Tanta calma…
Tanta…
7 de julio de 2009
Adicción
de placer
de alegría
de pena…
Ver tus lágrimas me llena.
Oler tu sangre
en las opulentas venas
de tu cuello inflamado,
por mis dientes tallado
por mis dedos amasado…
Oler tu sangre me llena.
Sentir tus pechos
túrgidos y moribundos,
plenos de deseo
duros de la miel que de ellos bebo
duros de la hiel que con ellos te llevas…
Sentir tus pechos me llena.
Saborear tus muslos
de abajo arriba,
ver temblar tus piernas
cuando mi lengua te investiga
cuando mi lengua te torna en fuente…
Saborear tus muslos me llena.
Oír tus gemidos y tu súplica
de placer, de miedo,
oír tus halagos al arte que nos anuda
cuando te destruyo por dentro
cuando te construyo por fuera…
Oír tus gemidos y tu súplica me llena.
Mis sentidos se consumen en ti
En tus movimientos y ritmos
En tus ruegos y silencios
En tus cimas de sabor y tus simas de sal
En tus aromas de reina y cortesana
En tus formas y tus sombras.
Cada noche de mi vida te sentiré
estés a mi lado o estés con mi soledad.
Cada noche te arroparé en tus pesadillas
y cada día te robaré el recuerdo…
Con lo que vivimos, con lo que morimos,
con lo que aún podríamos seguir viviendo,
con lo que aún quisiéramos seguir muriendo.
Eres el ataúd de la mujer que conocí
y yo yazco en ti eternamente.
5 de julio de 2009
La basura
sobre cómo diferenciar
la basura de las joyas.
Esa es la gran enseñanza
de nuestros cansados días.
Si algo te llega fácil
duda de su real brillo.
Quien se regala rápidamente
no vale nada absolutamente.
Una bella cáscara no dura
y cuando se acaba su brillantez
solo queda el apestoso vacío
de aquella basura interior que solo supo
dedicar sus días a su disfraz.
Pena me da la basura.
Ese es el único sentimiento que me produce
quien no se valora a sí mismo
y vive en base a su egoísmo.
Basura:
Apestosa
Sin valor
Sin esencia
Sin vida
Sin importancia.
El destino de la basura es ser usada
y luego arrojada al borde del camino.
No tiene otro uso.
Y las sonrisas de su disfraz,
son solo eso:
Tristes, vacías y dolorosas
sonrisas de un pobre disfraz.
4 de julio de 2009
La grieta en tu corazón
las dudas son solo un reto,
una prueba de valentía
de quien se reconoce cobarde.
Dejarse vencer
por los fantasmas del futuro
solo mata nuestro presente
destruyendo tal vez la única oportunidad de vivir.
Los cuentos de hadas están en el papel.
La vida está escrita de lucha,
de valentía,
de tesoros duros de obtener.
Temor y amor son hermanos gemelos
porque quien no ama no tiene qué temer
y quien teme es porque ama.
Si no importa el amado,
no hay temor que valga.
Solo teme quien sabe que perderá.
Es más fácil correr
reemplazando la desesperación
por algo que nos adormezca.
Luchar requiere de vida,
de fuerza
de entrega
y de valentía.
‘Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde’
reza el sabio adagio.
Perderlo significa que no volverá
y en el fuego de un momento anidará la duda
del calor que uno pudo obtener por siempre.
La felicidad se lucha, no es un regalo.
El éxtasis temporal de momentos
no se compara al orgullo eterno
de haberse ganado a pulso la felicidad.
El cuerpo no ama,
solo ama el alma.
Y el alma solo ama
cuando uno la entrega a la del amado.
Nada es accidental.
Nada es temporal.
Cuando sientas que eres libre
la grieta en tu corazón seré yo.
1 de julio de 2009
Contra el alma
sustraído de la propia esencia,
sintiendo que la soledad en compañía
se nutre del abandono y la indiferencia.
Despierto queriendo ver
-y prefiriendo no sentir-
extrañando sonrisas,
echando de menos palabras,
demoliendo el querer con el saber.
La primera mañana se olvida a sí misma
derrotada por la pena de que no volverá.
Una nueva cicatriz se vuelve nueva herida
y el arrepentimiento se declara quebrado.
Una pena se nutre de otra
queriendo correr de sí misma,
escondiéndose en los recuerdos
de madrugadas tan felices.
Sospechas…
Mensajes…
Señales…
Confusión…
y pena…
La dulzura se estrangula con la sal de la tristeza
de tenerte y no sentirte.
Las venas de este amor
se cortan con tu lejanía.
El idiota más grande ha terminado de escribir
pero su corazón recién empieza a verter savia
pensando que algún día esos sabores volverán
y su alma reposará nuevamente en tu mirada.
El idiota más grande sueña y espera… aún.
28 de mayo de 2009
[A]sombras
esperando que nazca su creador[A]
yo pienso en morir[ME]
yo planeo matar[LOS].
Cuento las horas ante el vacío
[UNO, DOS, DOS Y MEDIO…]
entreteniendo el espacio con estrés
y sueño con soñar
como sueñan quienes cortejan a las sombras.
Mis sentidos,
infecundos,
buscan tus formas
y solo tropiezan con mis horas.
Me sorprendo a mí mismo,
imprudente,
mirando en los ojos del demonio
ante el portón del abismo.
Creo que mis señales no creen que creen
en lo que creen creer
pero sí creen creer en lo que crean.
Se asoma el Sol
y las sombras se estiran…
Tu sueño
-que era capullo-
resurge como polilla
y se estrella
-una vez más-
en la ciega llama de mi vela.
27MAYO2009
24 de mayo de 2009
Mi-santropía
con mi mano
puedo sacudirme
con cada latido
y escupo sobre la creencia
de que seré herido.
Lo que no me/te/nos mata
te/me/nos deja cicatrices.
Mejor que amar
es descubrir
MÚLTIPLES
maneras novedosas
de destruirme y destruir.
Si mi uni-verso debe cesar
yo mismo seré
los cuatro jinetes
los caballos
la Bestia
Babilonia
el mar
la marca
las trompetas
y mi propio Juez.
Y tu Dios será mi excusa.
La mitad del tiempo corto mis heridas
y la otra mitad me la paso
buscando a quién cortar.
Pero
al final
me elevo
INDESTRUCTIBLE Y BELLO
de tu lóbrega noche
y me entrego a mi refulgente oscuridad.
El silencio es bueno cuando yo silencio
pero es malo
cuando alguien me quita el habla.
Mi funeral será perfecto
si la multitud asiste
para certificar
que permaneceré muerto.
Solo es mejor que en soledad.
Solo significa yo conmigo
y nadie robándome
mis insuficientes horas de vida.
Soledad significa
tu cabeza
reposando plácidamente
sobre mi consumido pecho.
No necesito a nadie si no me puedo tener a mí.
Los lloros ajenos
son gusanos
que se nutren
de mi hermoso cadáver.
No quiero en mi vida a nadie
que prefiera
vivir de mí
a morir conmigo.
Necesito de mí
para morir sereno
cortando mis venas con mi sangre
y no con lágrimas de otros.
No, no estás llorando:
esto es sangre en mi hombro.
Desde hoy seré el Monje de la Muerte,
entregado a mí mismo.
Cuando yo soy Dios todos mueren.
20 de setiembre de 2008
Por favor déjame.
Necesito dejarte de lado
Saber que mañana ya no estarás
Invirtiendo tiempo en destruir mi paz
Esta noche debes abandonarme en mis sueños
Dejando que te extrañe hasta que vuelvas
A lo mejor en mucho tiempo
Después de algo de tranquilidad.
10 de febrero de 2008
TU DIOS ES STRETCH
El domingo es día santo, el día para la familia. Los demás 6 días son días antro, los días más familiares. El lunes entra, el viernes sale. El sábado es comodín para el que no trabaja, pero incomodín para el que sí.
El box es como las corridas de toros, pero en blanco y negro y entre iguales. Las abuelas van al casino a ver si algún día ganan más de lo que gastan. Los programas periodísticos son la feria más barata y los noticieros una última cena donde Judas es traicionado por Jesús.
La política es sucia. Pero eres tú el que no se baña. El vampiro hoy viste terno y no capa, la capa es para los caballeros, y ya no hay. Una fotocopiadora es la prolongación del sufrimiento, pero más barata y de menor calidad. Calidad calca.
Tu dios es stretch. Pero, cuando tú estás despierto, es un bostezo interrumpido, una canción sin letra, una empanada sin relleno, una astucia sin guiño de ojos, una caricatura hecha con tinta china en un pedazo de papel higiénico.
Estira a tu dios para que te salve de mi pluma. Disculpa si te molesta que no sea como tú, un títere, y sea una granada. Mis esquirlas se suman a tu acné cerebral, y no hay dermatólogo que te cure. No me pidas que haga algo contigo, porque yo nací para hacerte algo a ti.
Tus matemáticas no me gustan: yo no me sumo, multiplico las formas de dividirme para sustraerme de tu mundo. Y, definitivamente, no tenemos un común denominador. Tú eres par, yo impar. Por eso tu dios es stretch y el mío es mi piel.
Cuando tú dices "nosotros", yo sé que quisiste decir "yo".
ACERCA DEL SIMPLE
El simple es un iconoclasta y un hereje por naturaleza.
El simple sabe amar y odiar con la misma intensidad y sin confundir sus sentimientos.
El simple no gasta sus energías en pedir y esperar, las invierte en buscar y cuestionar.
El simple no se hace el mártir, si tiene que mentir y ocultar su simpleza, lo hace para seguir viviendo, porque no espera recompensas ni teme a castigos de un ser externo a él.
El simple no tiene fe en nada que no pueda controlar ni espera nada que no pueda lograr con su propio deseo y esfuerzo.
El simple reconoce que ser simple en este mundo complicado es doloroso, pero que, a su vez, eso lo llena de emoción y éxtasis.
El simple siempre está queriendo suicidarse, pero no tiene el valor para hacerlo.
El simple se sabe peligroso y se infiltra entre los complicados, es tan buen actor que llega a parecerse a ellos y hasta pueden creerlo el mejor entre ellos. Se ríe con ellos, come con ellos, baila su música, pero sabe que no es de ellos.
El simple odia profundamente a los complicados, pero nunca los incomoda, salvo cuando ellos lo incomodan a él.
El simple tiene un solo mandamiento: "Trata como te tratan y nunca pongas la otra mejilla".
El simple jamás se esfuerza por caerle bien a quien no le cae bien.
El simple es el que acepta su naturaleza y su multiplicidad, no se cubre de preceptos y bellezas inventadas por los históricos poseedores del poder.
31 de octubre de 2007
(retro)Ceder
El dolor no deja salir la creación.
Jamás sentir podré si no siento
Y jamás tinta podré sangrar
Si no sangro.
Camisa de fuerza
Catatónica
Ciudad rodeada de murallas
Neuronas en batalla con ventrículos.
Cielos constipados
Cacerolas sin invitados.
Bilis /
Sangre //
Estrujo ///
Embrujo ////
Desolación y embelesamiento ///// y ///////
Miento.
JEES
30OCT2007
11 de octubre de 2007
La Inquisición más grande
¿Qué nos distingue de los animales no humanos? Filósofos, teólogos y científicos han ensayado numerosas respuestas y podríamos ser suficientemente generosos como para admitirlas todas. Los más materialistas discuten sobre inteligencia e instinto, los más espiritualistas reducen todo a la capacidad de acercarnos a lo divino. Para los fines de esta exposición, prefiero intentar aportar mi propia respuesta, definiendo al ser humano como el único animal capaz de olvidar a propósito para sobrevivir con una precaria sensación de seguridad.
Nadie puede asegurar si existe o no algún dios. El aceptar sin dudas la existencia de un ser superior a nosotros es tan ilógico como el predicar la certidumbre de que no existe. En medio de estos dos extremos se han movido todas las filosofías humanas. Si vivimos una vez, si vivimos varias; si renacemos para vivir eternamente en cuerpo y espíritu o si somos parte de un ciclo de acciones y reacciones que nos llevan de especie en especie, vida tras vida; si todo termina al morir o si realmente es ahí cuando empieza lo real... El ser humano es un tonel de preguntas sin responder donde no importa qué contenido se vierta. Vino, agua o excremento, no importa con tal de que se sienta pleno.
Definiré para centrar mi punto de vista (que de eso solamente se trata esta exposición) fe, religiosidad y religión. Aclaro nuevamente: esta es una interpretación personal, basada en mis años de experiencia y búsqueda, años que hoy me tienen mirando la vida desde un escalón que he marcado con el siguiente eslogan: “La vida no se trata de encontrarse a sí mismo, la vida se trata de crearse a sí mismo”. Ninguno de ustedes tiene el deber de aceptar estas definiciones como si fueran de la Real Academia de la Lengua, ni tampoco pretendo crear nuevas categorías para libros de consulta. Nada sería más contrario al librepensar que defiendo con enfermiza perseverancia y escasa receptividad.
Empiezo con la fe. La fe no es ciega. La fe ve todo y entiende que hay que creer lo que uno no puede explicar. Si yo no creyera que este suelo existe, no podría confiar en que me sostendrá cuando me ponga de pie. La fe es la base de todo conocimiento humano. Para creer que los planetas se sostienen entre sí por la interacción de sus masas que se atraen en un equilibrio matemático inexplicable uno necesita tener fe. A partir de esa fe es que surgen las posibles explicaciones, las fórmulas matemáticas y las leyes de la física. La misma fe que hace que una dama pida a su dios o sus ángeles por el bienestar de su hijo viajante es aquella que hace ganar premios a los más notables científicos.
Pero, ¿qué diferencia a la fe religiosa de la fe científica? ¿La constatación de pruebas? No necesariamente. Es el objeto de estudio más bien. Cuando dejamos de ver para creer y empezamos a creer para ver, es ahí cuando surge la fe religiosa. Cuando sentimos el suelo bajo nuestros pies y creemos en que no nos vamos a hundir en el vacío, estamos ante la fe científica, una fe que recoge su materia prima de la percepción de los sentidos (engañosos, imperfectos, limitados) y que procesa mediante la herramienta de la inteligencia un discurso lógico que ata cabos sueltos y brinda conclusiones repetibles en laboratorios. Cuando tratamos de explicar la aparición de ese suelo, su necesidad y el plan (o el planificador) detrás de este, estamos ante la fe religiosa. La fe científica busca explicar el funcionamiento de lo que existe y la fe religiosa su sentido más allá de lo evidente.
La religiosidad, por su parte, es la forma personal en que cada quien decide vivir su fe religiosa. Cada quien tiene su propio par de ojos y decide mirar lo que más tranquilidad le traerá a su vida. También tiene su propio par de párpados y decide cerrarlos ante aquella información que puede alejarlo de la tranquilidad que requiere para satisfacer sus necesidades más básicas sin cuestionar su propósito en este mundo. Al fin y al cabo, para servirse un plato de comida es necesario tener el hambre suficiente que nos permita comerlo. Como seres libres, tenemos derecho a vivir nuestra propia religiosidad y nadie tiene por qué pretender que adoptemos la suya. Es en este punto donde aparece la necesidad de definir “religión”.
Una religión es la estructura de opresión creada a partir de la religiosidad personal de alguien que pretende mediante ella conseguir algún beneficio personal, ya sea fama, seguidores, poder, dinero o lo que sea que sus carencias lo hagan buscar. Hay personas cuya religiosidad personal es más elaborada y con ella buscan “salvar” a los demás de los “errores” que ellos ya han superado. Por definición, entonces, quien crea o promueve desde una posición de liderazgo una religión tiene un complejo de superioridad que lo hace sentirse un Mesías o un salvador de quienes están en un nivel menor de comprensión intelectual, emocional o espiritual.
Concluimos entonces que es característica intrínseca a las religiones el que busquen sembrar divisiones, sea cual fuere su discurso. Es por ello que a las religiones organizadas suelo llamarlas sectas, ya que representan sectores fundamentalistas del pensamiento humano enfrentados a otros. Por naturaleza son irreconciliables, ya que no pueden convivir dos reyes en un mismo territorio.
Mientras más intereses (o interesados) dirijan una religión, esta se vuelve más cruel. Surgen los enfrentamientos internos y los seguidores –muchas veces un rebaño de personas de buena voluntad y poco interés en pensar que solo necesitan alguien que los lidere para sentirse seguros- quedan a la merced de sus líderes, personas generalmente no bien intencionadas con agendas propias que pretenden –con el esfuerzo, la limosna y el servicio de otros- recibir un premio eterno (o, si son descarados, inmediato) a su “superioridad” e incuestionable liderazgo descendido de los cielos.
La crueldad interna de una religión se vuelve hacia fuera de manera absolutamente espontánea y como consecuencia inmediata de su propia existencia. Surge el afán por ganarle a “la otra religión”, que siempre es peor, falsa o malintencionada. Solo cuando la estrategia de la confrontación hace que los adeptos pierdan la credibilidad en sus líderes es que aparece la “aceptación” o la “cooperación”. Pero siempre es una aceptación pública, externa, mientras que en el corazón de la secta solo se cocina el intento de atraer más gente y de menospreciar a quien no piensa igual.
La secta católica desarrolló durante siglos el sistema de proselitismo violento más estudiado –y más olvidado a la vez- de la historia. En la búsqueda por hacerse del poder en todos los niveles –económico, religioso, político, social, educativo, familiar, sexual- se instauró un sistema para juzgar a quienes osaran contradecir el status quo de un imperio que propagaba el amor al prójimo con bulas, veredictos, fuego, suplicios, tecnología de tortura y sujeción, armas y litros de sangre inocente derramada en nombre de la “salvación del mundo”. La “Santa” Inquisición fue el campo de concentración más extendido y apoyado por reinados y naciones en toda la historia.
Todos conocemos, unos más, otros menos, los atroces detalles de las cacerías de brujas, los excesos contra los judíos que no quisieron renegar de la estrella de David para cargar la cruz de Cristo, las matanzas por millares de indígenas que rociaban como última ofrenda su sangre a los Apus y la Pachamama. No solo conocemos todo ello, sino que convivimos con y hasta respetamos a una organización que mató a millones y aceptamos sin chistar que nos planten sus símbolos en nuestras oficinas de gobierno, que juzguen nuestras vidas, que critiquen nuestras estructuras y condenen nuestros hábitos. El gran tirano vino, vio y venció y hoy le ponemos el más alto grado de aprobación en las encuestas de popularidad.
Pero, algunos dicen, ya la Inquisición no existe y la Iglesia Católica ha pedido perdón por sus bestialidades, las cuales –dicen- debemos entender y excusar con la mirada de los tiempos en que sucedieron. Pero, nos hemos dejado engañar, una vez más. Y nos dejamos engañar día tras día.
La Inquisición no mataba cuerpos, eso era un mecanismo secundario para conseguir el fin primordial: cosechar mentes. Sí, al más puro estilo de The Matrix. Ese es el mayor crimen de la Inquisición más grande, la Inquisición de siempre, la que existía antes de las matanzas, las hogueras y las mazmorras, la que sigue existiendo en nuestras escuelas, en las juramentaciones de políticos, en las mesas de los jueces corruptos que no imparten sino que parten justicia, en las urnas construidas arbitrariamente por alcaldes en los parques de los distritos de un país que no tiene religión oficial hace casi 30 años, algo de lo que nadie se ha dado –o no se quiere dar- cuenta.
Cada vez que vemos a un Cipriani sentado a la diestra de un presidente en un acto público, ahí sigue redactando sentencias la Inquisición. Cada vez que un Wojtyla o un Ratzinger reciben a un Excelentísimo señor presidente de algún lado y se toman la foto que saldrá en la primera plana del día siguiente, detrás de las cortinas del salón asoman los cazadores de brujas; cada vez que una pareja no puede dormir porque está juntando centavo tras centavo para bautizar a su recién nacido, ahí está un clérigo condenándolos a la hoguera eterna; cada vez que una mujer llora porque no ha conseguido quién la lleve al altar, ahí están los jueces de la Inquisición sonriendo de lado mientras ella es acusada con miradas de amante de demonios y participante de aquelarres modernos. Cada vez que un político se defiende de un ataque respaldando su integridad moral en sus creencias católicas tradicionales, estamos ante los jueces de la Inquisición que dicen que fuera de su iglesia no hay santidad posible.
La secta más poderosa del planeta, la Iglesia Católica, se ha vestido de oveja para colarse en medio del rebaño y devorar con sus fauces a los cándidos, que son los más. Peor aún, es un lobo vestido de pastor, que ha venido engañando a miles de millones de seres humanos a través de la historia y haciéndoles temer un futuro estructurado en volúmenes de reflexiones teológicas y escatológicas. Controlan mediante el terror a lo desconocido a masas que eligen gobernantes corruptos que transan con el cielo para llenarse los bolsillos en el infierno.
Hay quienes se preguntan lo siguiente: “¿Si Jesucristo regresara, estaría de acuerdo con cómo están llevando sus seguidores su iglesia?”. Muchos se aventuran, desprevenidos, a responder que no. Lo siento, mi experiencia y lo que conozco sobre esta institución tiene que defraudarlos. Jesucristo estaría feliz: a él le encantaba andar entre publicanos, ricachones, glotones, pecadores y prostitutas.
Hágase mi carne
Risas y lamentos perfilados
Heridas henchidas de mí
¿Mendigué acaso el vacío de tu aplauso?
Adules o no allí morarán
Son ayer vuelto mañana
en el tormento de su hoy
Con mi clamor
Con mi calor
Con mi amor
Con mi ardor
Sin importar tu adhesión.
¡Qué? Mi piel no es religión
¡Qué? Mi piel no es secta
¡Qué? Mi piel no es tu otro yo
El que sofocas máscara tras máscara...
Con sangre y tinta
-para mí-
rasgo mi vestidura
¿Desde fuera?
¿Desde dentro?
(Oye, es desde fuera y/o desde dentro).
Tú posees tus historias
-tus monstruos y tus ángeles-
(¿o te poseen ellas a ti?)
Las confiesas entre risas
Las ocultas chorreadas de llanto
Te ensoberbeces con ellas
Te ruborizas por ellas
Yo tengo las mías
y las trajino en procesión
-ermitaña, sin feligreses, sin votos, sin promesas, sin ofrendas-
en el tabernáculo de mi piel
y en las estrías de tu fatigado contrato social.
No te pedí permiso para obrar mi vida
No te di permiso para sancionar mi tinta
No te pedí permiso para componer mis leyendas
No te di permiso para fruncir tu ceño
cada vez que ves los estigmas
del inicio del final de mis tiempos.
Si no eres capaz de descubrirme
en la raíz de mi tinta
¿cómo osas exigirme que te revele
lo que la sangre canjeada me ha dado
y me ha quitado?
10FEB2007
Via Ficticius
por el sendero que lleva a mí.
Golpeando con rocas
(hechas de mi orgullo)
tu esencia,
de tu tierra santa te excluiré.
Elevado por mi maldad
relevarás a tu pasado.
Con el azote de tu impaciencia
trenzaré en tu espectro mi verdad.
Expulsado del limbo de tu indiferencia
por el tiempo que para ti mismo no encuentras,
mi soplo, que hinche tu espíritu,
cambia en purgatorio tu
(paraíso para ti / infierno para mí)
existencia.
El atajo por el que te llevaré
te precipitará contra mi presencia.
Y tus dioses –ay-
¡cómo se defecarán!
¡cómo se desmayarán!
por cada pecado que te extirparé.
La idea de verte ante mí
-perdóname, miserable y prescindible-
excita mi descuido
y vuelve tiernos y lúdicos
(creativos de creadores)
pecados que en ningún tiempo anterior vi.
Te consumes porque sea tu Cristo
porque la meta de tu vida sea servirme.
¿Mereces acaso tal socorro?
Ni siquiera para remedarme estás listo.
¿Duele verte en mí?
Cómete tu vómito, suicida.
¿Duele verte en ti?
Camina, allá está la salida.
Rebotarás en el espejo de tu llanto...
La fosforescencia de mi alma
[pura]
excava tu vacío.
Procederás
[eternamente]
con sigilo buscando
siquiera una fibra de encanto.
Tú serás mi dios,
Te ataviaré de encaje
(oro, almíbar, incienso, flores)
y magenta.
Te coronaré de aguijones
Y te atravesaré con tachuelas
(con dos y más abajo otras dos).
Pero, no, no te resucitaré.
Que de tal proeza
(que requiere destreza)
se encarguen tus gusanos.
La magia de hacerte notarte en ti
hará que brotes de nuevo
y que riegues tu vida pasada
con gotas de rocío que nunca lloví.
Las letras en tu vía son de sangre
aunque las envasas y ofreces como dulce vino
(patrañero)...
Los murciélagos de tus grutas han despertado
con membranas de muerte,
falanges de sed y hambre.
La brutalidad
de tu futilidad
te ha vencido
te ha festinado las entrañas
te ha lacerado el espíritu
te ha llevado a una vidorria,
a un sinsentido.
El aprieto por fugarte de lo que dispuse para tu futuro
ha arrasado con todas tus energías.
Hoy el sol ha explotado,
lejano,
en tus ojos
y ha empezado tu Apocalipsis, el más duro.
Cuando yo soy dios,
todos mueren.
28ENE2007
Mi cordón umbilical
Te protege el castillo de mi deseo de verte
No tengo más ganas de vivir para mí
Desde que te supe en mi vida
Toda ella se volvió un homenaje a ti.
El amor tiene un nuevo rostro
Uno que espero ver siempre sonriente
Las murallas más altas escalaré por ti
Seré un manto de refugio
Que te dará calor por siempre.
En tus movimientos todos los dioses son creados
En tu esencia está la mía
En tu alma está mi eternidad
En tu silencio está mi esperanza.
Quiero verte, en mis brazos sentirte
Se rebalsa el amor de mis ojos.
Cada vez que te pienso
No puedo contener
El mar de emociones en que me ahogas.
No sé aún si serás niña o niño
Pero eso no me importa
Ni me ha importado nunca
Porque el amor que me haces sentir
Va más allá de cualquier detalle
Solo quiero que siempre vivas de este gran amor.
Tú eres quien me ha dado vida
Con tu presencia
No yo a ti.
Tú eres mi divinidad
Tú eres mi cordón umbilical.
20DIC2006
(Primer poema a mi bebé en camino)
Si es
Despertando con espectros
Seis
Embobándome con tal compañía
Trazando madrugadas
En mi aposento solit(d)ario
Seis
AM
Antes de la Muerte
Seis
Primor de la ilusión
Desperdicio de arrojo
Conversación dilatada
Por labios enmascarados
Inversión
Seis
Juicio
Calumnias
Enlaces de azufre
Vacío mitad vacío mitad vacío
Seis
Camino de ida
Sendero de espada
Tres testas que ladran
Ante el pórtico que abrasa
Seis
Seis
Dulzura
Reencuentro
Con aquellos que me doblaron
Mas nunca me quebraron
Penitencia
Dulzura de nuevo
Seis
Seis
Sosiego
Silencio cuarteado por un pájaro
Silencio fiado
Silencio exaltado
Propósitos
Seis
Seis
Seis
Promesa de augurios...
22ENE2006
Oscuro mar de mis enojos
Repleto de honduras
simas y míticos seres
Celestes no son las olas de mis iras
Portentosas barcas han varado en mis escollos.
Toma aire...
No lo dejes salir...
Galeones
Goletas
Carabelas
Mástiles asomándose
Velas asfixiadas por mi brisa.
Mutilados espadachines
Abandonados en costas inexploradas
Llorando al rojo vivo sus derrotas
Pretendiendo olvidar un naufragio eludible.
Turbio placer perenne es la marejada de mi odio...
17DIC2005
Corazón of mine
Dormida la inspiración
Soledad auto impuesta
Arrullada por ausencias preferidas.
Música
Ganas de besar
Ganas de olvidar
Recuerdos no natos
Pasos no dados.
Teléfonos que no suenan
1+1+1
oportunidades lejanas como yo de mí
¿amo o no?
¿sigo así?
Tanto y tan poco
Tanto y tan palabras
Tanto y tan confusiones
Tanto y tan experiencias
Votos no respetados
Tan queriendo respetarlos
Tan no pudiendo
No tan en la basura
No tan en la existencia
Vacío
Otra vez las dudas
La paz duró muy poco
¿y si es barro en lugar de alma?
Camino repetido
Repetición caminada
¿y si es calma en lugar de barro?
Te necesito
Y no quería necesitarte
¿A quién salvaremos hoy?
Dijo el paso del tiempo
Mientras conversaba con la impaciencia
Silencio tornado en tornado
Sería eso lo que quería
Presión en el pecho
Prisión
Liberación
Pacto muerto asesinado
Otra vez
Otra
Otra
¿ves?
¿Calidad o castigo?
No estaba tan en control como creí
y tú me lo has demostrado
Hades en el cielo
Cielo en el Hades de mi Purgatorio.
04DIC2005
De qué está hecha el alma y de cómo se recompone (bis)
Saberse sobrecogido por el canto de la muerte
Sorprendido por la ausencia de poder
Calzado a la fuerza por padres de dolor y sangre
Es el desplome más fuerte del que uno puede saber.
Pero, pronto o lejanamente,
Frutos frescos asoman en el árbol del bien y del mal
Los gusanos se convierten en ramas
Los hediondos vapores del destrozo se vuelven éter dulce
Las promesas aporreadas se van a dormir al anaquel.
Y el alma se suma de nuevo
1+1+1
y la razón se nutre de razones
el corazón baja sus revoluciones
y el mundo exterior –que temía me viera tan roto-
se vuelve una morada donde la chimenea está hecha de actitud.
La calidez que se había sublimado se enfría
La erupción del tormento se retrae y sana
El Apocalipsis se vuelve revelación
La mentira que te tatuó el destino con sorna se vuelve adorno
Generación.
Las palabras que antes lloraban su desventura
Se corrigen y hasta cambian de idioma
La posesión diabólica que te pasmaba
es exorcizada por querubines de esperanza
los rezos incógnitos se paran ante ti y te saludan sonrientes.
Los amigos se vuelven notas musicales de una nueva sinfonía
Y los enemigos estiércol que evitas pisar para que no huela mal.
No puedo
Ahora es sí quiero
La soledad se recoge en una esquina, vencida
Pensando, eso sí, y nunca lo olvides, cómo te asolará de nuevo.
Toda la luz que se había tornado en tornado
Se aquieta tras de las tinieblas avergonzadas
Los perdones llegan en dos direcciones
Y las venganzas, en automático, atropellan sin piedad.
El llanto se lleva el desconsuelo
Y trae rosas amarillas
Pétalos para ti y tus queridos
Espinas para quienes te abofetearon.
Las enfermedades del alma están hechas de vapor
El fuego de la vida te hace explotar primero
Pero luego te nutre
Ahuyentando fantasmas, duendes y demonios.
Calcina y cura.
Sentir el alma romperse en sus letras
Es paso previo a verla armarse en sus nuevos números...
1+1+1
12NOV2005